25 junio 2005


Bueno, llega hora de hacer balance. Llevo aquí un mes y medio y va siendo hora de sentarme a ver como va todo.
En general estoy muy contento. Antes de venirme tenía muchas dudas y mucho miedo sobre como podrían salir muchas cosas. Son demasiadas cosas nuevas y desde España es difícil planearlas todas y tenerlas en cuenta.
Al final, te tienes que tirar a la piscina, sinó nunca aprendes a nadar. Cuantas más cosas sepas mejor, pero tiene que llegar un momento en el que te decidas. En cualquier caso, cuando llegas aquí todo va mucho más rápido. Una vez que estás en la piscina aprendes mucho más rápido a nadar.

Balance de cosas buenas:
-la gente es más amable de lo que me imaginaba, todo el mundo dice que en Londres la gente es muy arisca, en mi caso, la mayor parte de la gente ha sido muy simpática y se ha portado muy bien conmigo.

-se cumplen las expectativas, todo el mundo me había dicho: cargaté de paciencia, vas a estar un mes o dos como perdido o desubicado hasta que encuentres trabajo, después todo cambia. Ha sido exactamente así. Cuando llevas tres semanas, esto te parece un coñazo. Solo por el mero hecho de no tener un rumbo fijo. Vas dando bandazos, hoy vas aquí, mañana haces esto, procuras rellenar huecos con cosas más o menos tontas. Pero no anima mucho. Realmente has dejado atrás la mayor parte de las cosas que te gustan y estás acostumbrado. Desde tu familia, tus amigos hasta el sillón de tu casa. Tienes demasiado tiempo libre para darle vueltas al coco. Es un poco pesado. Pero efectivamente, al mes he encontrado trabajo y todo va cambiando.

-estoy muy contento con el barrio. Ahora me parece de vital importancia estar en una zona con mucha vida. Estás solo y es bastante importante que no salgas a la calle y no haya nada. Aquí hay de todo, un mercadillo, la biblioteca, un parque enorme donde la gente practica todo tipo de deportes, un montón de asociaciones, un centro comercial, etc... Estas tonterías te dan mucha vidilla. Hay zonas más cerca del centro donde no hay nada, casas y más casas, pueden ser un auténtico coñazo.

-Echarle mucho morro. Si vas de callado te comen los gusanos. Aquí hay que lanzarse a hablar con la gente, a conocer, a disfrutar. Nunca se sabe si vas a volver y si volverás a estar en la misma circunstancia. Que no se escape ningún tren. Que no me quede con las ganas de hacer algo por no haberme lanzado.

-las oportunidades a nivel de trabajo son increibles. Solo en el barrio donde vivo hay más de 100 ofertas de trabajo diarias. Los sueldos son de media el doble o el triple que en España. Pero las cosas no valen el doble o el triple. Con lo cual aquí el dinero cunde más.

-Aprender, realmente esto es lo que quería, vivir una experiencia desde cero, en un pais extranjero, antes tenía mis dudas, ahora estoy contento de haber elegido Londres. Porque aquí hay de todo. Estoy aprendiendo a ritmos increibles sobre diferentes tipos de gente, culturas, oficios.
Me he bajado de mi silla de oficina y estoy fregando vasos pero no me importa. Estoy volviendo a poner los pies sobre la tierra. Vuelvo a ver los verdaderos problemas de la vida, a veces te subes en una nube y crees que los problemas son que perdimos el partido del sábado y que tienes que cambiar las ruedas del coche que valen una pasta. Llega un momento que no sabes ni lo que quieres.
Los árboles del camino no te dejan ver el bosque, al venir aquí me he quitado todos los árboles y ahora veo las cosas más claras. Poco a poco se mejor lo que quiero. Voy probando cosas (unas obligado y otras porque me apetece) y voy definiendo que es lo que me gusta de este mundo.

Balance de cosas malas:
-el inglés. Es el principio y el fin de todos los problemas. El inglés que aprendemos en España es una mierda con todas sus letras, nos sirve para comprar el pan y poco más. Esto genera un montón de problemas: para encontrar curro (no te sirve de nada un tio que no pueda hablar con los compañeros y los clientes), para poder juntarte con la gente de aquí (no te enteras de nada de las conversaciones y tus comentarios van a ser: yes, no y poquito más), no puedes expresar correctamente tus necesidades y problemas (a ver como le explicas a alguien que te estás rayando porque no encuentras trabajo), hasta para jugar al futbol se te hace un problema (cuando te gritan 'man on' y tu miras con cara de 'qué quiere este?').

-la pereza: te has construido un montón de cosas en España, desde una pandilla de amigos hasta un entorno de cosas materiales de las que dispones aquí. Ahora no tienes nada, y es un rollo empezar desde cero. A veces te da una pereza terrible y te dices 'con lo bien que estaba yo en España ahora tomandome una caña en una terracita con mis amigos...' (Aunque estoy convencido de que Londres me va a dar muchas cosas en un par de años que compensarán esas cañitas, ya volveré con más ganas a por ellas).

En general es pronto para saber como va a ser el futuro. Aunque si puedo decir que hasta ahora estoy muy contento de como va transcurriendo todo. Creo que todavía falta tiempo para empezar a saborear londres desde dentro en lugar de como un turista.

1 comentario:

LiToS dijo...

Muchas gracias Auri, poquito a poco van saliendo las cosas, creo que esto va a salir bien. Y tú, que disfrutes mucho por allí de este veranito.